
¿Por qué Don Quijote de La Mancha es El caballero de la triste figura?
La respuesta más obvia es que anda en un caballo moribundo con una lanza andrajosa y una palangana en la cabeza atacando ovejas o, mejor dicho, siendo atacado por ellas. Entendemos por triste en penoso, digno de lastima, y basándose en esto, creo que se puede dar otra interpretación a tal apodo. Alonso Quijana está desfasado en el tiempo, vive en un tiempo distinto al que le tocó, pero no lo percibe. Supongamos por un momento que Don Quijote estuviera vestido como el mejor de los caballeros andantes de todos los tiempos, con una armadura pesada y costosa y una espada forjada por Vulcano. ¿Acaso no seguiría siendo digno de vergüenza ajena el hidalgo bueno al estar vestido de caballero medieval en esa época? Hay gente que agradece el momento en que nació, pero también hay gente que hubiera querido nacer en otra época, donde no hubiera hambre, donde vivieran sus héroes o donde la vida del aventurado errante siguiera vigente y con la misma admiración que en el presente esta olvidada. También existen quienes quieren vivir en el futuro, lo inventan y viven en él cuando todavía no llegó, pero no es a esas personas a las que están dedicadas estas palabras.
Don Quijote es el máximo exponente de aquello a lo que puede llegar alguien que pretende reencarnar alguna circunstancia del pasado, obviamente descartando la posibilidad de viajar en el tiempo. Lo único que nos queda además de soñar melancólicamente con ese pasado es recrearlo, y muy pocas veces alguien va a ayudarnos participando de ese teatro perpetuo que elegimos: solo podemos recrearlo en nuestra mente. Pero tampoco es inevitable la locura del ingenioso caballero, quizás lamentablemente. La salida posible es la reconciliación con el sueño y con la realidad. Después de todo no vale la pena recrear algo en tal magnitud (ni es tan difícil hacerlo) si de objetos y materiales se trata. Ni es necesario recrear enteramente algo ni elegir una sola cosa. Creo que se trata más que nada de tener como ejemplo el pasado, usar lo que nos sirve, apropiarnos de lo que nos gusta y desechar lo que no. El problema en El Quijote es que el actor esta tan fanatizado con ese pasado en particular, que para el personaje esas circunstancias pretéritas se superponen enteramente con la realidad. No hay espacios en esta novela para la adaptación de Don Quijote hacia la realidad, por eso que es necesaria la adaptación de los otros personajes, y cuando esto no sucede el caballero termina herido, generalmente.
El presente es inasible, quien pretende aferrarse a él es un necio. El futuro es incierto y es definido por nosotros mismos, así que si nos aferramos a él, se convierte en un espacio eterno en blanco. Lo más conveniente es construir nuestro futuro usando el pasado como experiencia, conocimiento y sabiduría y el presente como herramienta. Hay algunas cosas que requieren cierta adaptación para prevalecer. Pero los ideales generalmente no, y eso es lo que me interesa retener en mi tiempo, así que me propongo hacer eso sin importar la figura triste que me dé o lo ridículo que parezca.
Chau.
3 comentarios:
Thor:
me parece muy sabio y acertado lo escrito acerca del pasado, futuro y presente, y ejemplarizado en el Quijote de la Mancha. Te deseo suerte en la elaboración posterior del blog y que tengas sabias ganancias e(obviamente) en el campo intelectual. Spacial Trooper fretlessbass.blogspot.com
olaa linda foto
ew estes biiem
dame tu msn zhau
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